
La labradorita es una piedra altamente mística y protectora, portadora de luz. Desvía fuerzas no deseadas del aura e impide los goteos energéticos.
Entre sus principales propiedades espirituales y emocionales tenemos:
- Permite acceder al propósito, espiritual.
- Estimula la intuición y los dones psíquicos, incluyendo el arte de saber elegir el “momento justo”.
- Disipa los miedos y las inseguridades, limpiando los residuos de anteriores decepciones, incluyendo los experimentados en vidas pasadas.
- Fortalece la fe en el YO y la confianza en el universo.
- Retira las proyecciones de otros incluyendo las formas mentales que han quedado enganchadas en el aura.
- Calma la mente hiperactiva y energética la imaginación, haciendo que surjan nuevas ideas.
- Equilibra el análisis y la racionalidad con la visión interna.
- Útil para atravesar los cambios que imparten fuerza y perseverancia.
A nivel físico puede ayudarte en estos aspectos:
- Trata los desórdenes oculares y del cerebro.
- Alivia el estrés y regula el metabolismo.
- Se usa para tratar resfriados, la gota y el reuma.
- Equilibra las hormonas y alivia la tensión menstrual, reduciendo la presión arterial.
