
El ónix proporciona apoyo en circunstancias difíciles o confusas durante periodos de enorme estrés físico o mental.
Entre sus principales propiedades espirituales y emocionales tenemos:
- Facilita que seas maestro de tu propio destino.
- Promueve el vigor, la fuerza y la perseverancia.
- Ayuda a aprender de las lecciones, impartiendo autoconfianza y ayudándote a estar en armonía con tu entorno.
- Ayuda a mantener tu propia opinión.
- Puede ser usado para practicar la psicometría.
- Ayuda a sanar viejas heridas y traumas en vidas pasadas que afectan la vida actual.
- Reconoce e integra las dualidades dentro del yo.
- Alivia preocupaciones y miedos abrumadores.
- Otorga el valioso don de tomar decisiones sabias.
A nivel físico puede ayudarte en estos aspectos:
- Ayuda a absorber las energías universales necesarias para la curación y otros propósitos.
- Equilibra energías del yin y yang dentro del cuerpo.
- Es benéfico para los dientes, huesos, tuétano de los huesos, desordenes de la sangre y para los pies.
